Carpintería metálica
Dichosos aquellos que se despiertan el fin de semana con la
energía suficiente
para tirar de la persiana del piso de arriba, o del de al
lado
como si estuvieran dando la salida a una carrera de coches
trucados
en alguna avenida infrautilizada del extrarradio.
Dichosos ellos, que disfruten de su sábado y su domingo de
carreras.
Nosotros, después de odiarlos un momento, volveremos al
reino de los sueños
y te prometo que nadie
nadie nadie
va a tocar esa persiana (que da a tu patio)
hasta que no nos acribille el mediodía.
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